La IA también es cosa de mujeres (parte 2)

Por Javier Surasky

Versión original en inglés (EN)

Once mujeres pioneras de la IA post-Dartmouth: visión, robótica, ética y datos


Introducción

Seguimos con el recorrido que iniciamos en nuestra entradaanterior, recuperando los nombres y aportes de mujeres al desarrollo de la IA. En esta oportunidad, consideramos a 11 de ellas nacidas con posterioridad a la Conferencia de Dartmouth de 1956, hito formal de nacimiento de la IA

Mujeres destacadas del campo de la IA (post Conferencia de Dartmouth)

1. Leslie Pack Kaelbling.

Nació en agosto de 1961 en los EE. UU., donde desarrolló la mayor parte de su labor científica en SRI International, Brown University y, en el MIT, convirtiéndose en una referente en el campo del aprendizaje por refuerzo aplicado a máquinas que operan en entornos inciertos, lo que resulta especialmente relevante para la actual robótica.

Su trabajo ayudó a convertir ideas teóricas en métodos que permiten a los sistemas el aprendizaje de estrategias y comportamientos y su artículo Reinforcement Learning: A Survey, escrito junto a Littman y Moore (1996) es un texto de referencia en los estudios de aprendizaje por refuerzo.

2. Rosalind W. Picard.

Nació en mayo de 1962 en EE. UU. y desarrolló su trabajo principalmente en MIT, además de impulsar aplicaciones a través de spin-offs como Affectiva/Empatica.

Su libro Affective Computing (1997) es la piedra fundamental del campo de la computación afectiva, área que explora cómo los sistemas pueden reconocer y responder a señales emocionales y estados humanos (estrés, atención, bienestar), influyendo en tecnologías con sensores y en los actuales “wearables”, así como en aplicaciones para salud y aprendizaje. Allí afirma que “Ser mujer en un campo en el que predominan los hombres [le] ha proporcionado un incentivo adicional para abandonar el estereotipo de la mujer emocional en favor del comportamiento lógico de una académica"(Picard, 1997:ix).

3. Cordelia Schmid.

Nació en septiembre de 1967 en Mainz, Alemania, pero desarrolló la mayor parte de su carrera en Francia, convirtiéndose en una referente mundial en visión por computadora.

Contribuyó a la creación de métodos para reconocer patrones en imágenes y video, aplicando la idea de que era posible enseñar a las máquinas a interpretar el mundo visual, combinando matemática, datos y experimentación a gran escala. Sus aportes se encuentran detrás de las arquitecturas de aplicaciones actuales de análisis de video y sistemas que “entienden” escenas complejas, campo en el que su trabajo Action Recognition with Improved Trajectories, en coautoría con Heng Wang, es uno de los textos más influyentes (Wang y Schmid, 2013).

4. Cynthia Breazeal.

Nació en noviembre de 1967 en EE. UU. y la parte central de su trabajo tuvo como sede el MIT Media Lab, desde donde trabajó para llevar la IA al terreno mediante robots diseñados para interactuar con personas, aprender de ellas y generar vínculos más naturales, destacándose la construcción de Kismet, proyecto del que fue la jefa de diseño. Su libro Designing Sociable Robots (Breazeal, 2002) consolidó la visión de una robótica social y contribuyó a situar la interacción humano-robot en la agenda principal de la IA.

Breazeal es, además, reconocida como una gran impulsora de iniciativas de alfabetización y educación pública en IA.

5. Daphne Koller.

Nació en agosto de 1968 en Israel y desarrolló su carrera sobre todo en EE.UU., con una etapa académica clave en Stanford University, y luego proyectos de gran escala en educación y biomedicina, combinando la IA con dos campos de alto impacto social, educación y salud, mediante la aplicación de modelos probabilísticos que permiten razonar en escenarios de incertidumbre, y luego, más avanzada su carrera, se enfocó en el desarrollo de la biomedicina, buscando que la IA ayude a acelerar el descubrimiento de fármacos.

Sin embargo, Koller es más conocida por su impulso a la educación online a gran escala, que la llevó a ser cofundadora de Coursera en 2012.

6. Catherine D’Ignazio.

Nació en 1975 en EE.UU., país donde se desarrolló su carrera, que hoy la encuentra trabajando en el MIT (Department of Urban Studies and Planning), donde dirige el Data + Feminism Lab, enfocando su atención en la intersección entre datos, poder y justicia social, con foco en alfabetización de datos, tecnología feminista y prácticas sociales. Critica el tratamiento de los datos como “neutrales” y analiza los daños que produce la automatización de esas decisiones.

Su contribución/obra más influyente es el libro escrito junto a Lauren Klein titulado Data Feminism donde las autoras sistematizan el enfoque del “feminismo de datos”, ofreciendo un marco para trabajar ideas de poder y representación en prácticas de producción y gestión de datos; “Nuestra afirmación, una vez más, es que el feminismo de datos es para todos. Es para personas de todos los géneros, hecho por personas de todos los géneros. Y lo más importante: va mucho más allá del género. El feminismo de datos trata sobre el poder, sobre quién lo tiene y quién no, y sobre cómo esas diferencias de poder pueden desafiarse y cambiarse mediante el uso de datos (D’ignazio y Klein, 2020:19).

7. Fei-Fei Li.

Conocida como “la madrina de la IA”, Fei Fei-Li nació el 3 de julio de 1976 en China, y desarrolló su carrera principalmente en EE.UU., tanto en la academia como en el sector privado, trabajando, por ejemplo, para Google Cloud. Es la cofundadora de World Labs, una empresa dedicada a desarrollar sistemas de IA generativa capaces de percibir, generar, razonar e interactuar con el mundo en 3 dimensiones, y actual codirectora del Instituto de Inteligencia Artificial Centrada en el Ser Humano (HAI) de Stanford

Su campo clave de trabajo es la visión por computadora, donde produjo avances teóricos, como lo muestra, por ejemplo, su participación en el equipo que redactó el paper ImageNet: A Large-Scale Hierarchical Image Database (Deng et al, 2020), clave en el impulso de la era de datasets masivos en visión por computadora, y desarrollos prácticos. En paralelo, ha impulsado una mirada “centrada en las personas”, preocupada por aplicaciones responsables y beneficios sociales de la IA.

8. Yejin Choi.

Nació en 1977 en Corea del Sur, pero desarrolló su carrera en EE.UU., ocupando posiciones académicas en universidades como la University of Washington y, actualmente, en Stanford University y en el Stanford HAI.

Su influencia aparece en el campo del denominado commonsense knowledge & reasoning, en el lenguaje natural. Concentra su atención en la problemática del “sentido común” de las máquinas, buscando generar modelos que tengan nociones, al menos básicas, sobre el mundo, a fin de evitar respuestas absurdas o peligrosas en el contexto real en que se producen. En su camino ha demostrado que los LLM fallan por no operar con inferencias básicas sobre intenciones, consecuencias y normas sociales que las personas damos por sentadas.

9. Timnit Gebru.

Nació en Etiopía en 1983. Su trabajo profesional se ha desplegado entre academia e industria en EE. UU., país al que llegó como refugiada, incluyendo Stanford, Microsoft Research y Google, y luego en investigación independiente con la creación de DAIR (Distributed Artificial Intelligence Research Institute).

Es una figura central en los debates actuales sobre ética y responsabilidad en IA, con un largo trabajo sobre la existencia de sesgos en sistemas, el ocultamiento de costos sociales y la concentración del poder ante la ausencia de reaseguros de transparencia y control. Participó en el equipo que redactó el artículo On the Dangers of Stochastic Parrots (Bender at al, 2021) es una lectura indispensable para cualquier persona interesada en las discusiones sobre riesgos, costos y gobernanza de modelos de lenguaje de gran escala.

10. Joy Buolamwini.

Nació el 23 de enero de 1990 Canadá y desarrolló su trabajo principalmente en EE.UU., más precisamente en el MIT Media Lab y en la Algorithmic Justice League, combinando investigación, auditoría y divulgación en torno a la IA con activismo en la exigencia de la fijación de estándares, evaluaciones y rendición de cuentas.

Convirtió un problema técnico en un tema de debate político y social al mostrar en su estudio Gender Shades, escrito junto a Gebru, las disparidades de precisión por género y etnia en clasificación comercial asistida por IA. Antes, había demostrado que los sistemas de reconocimiento facial fallaban más con mujeres y con personas de piel negra.

11. Rediet Abebe.

La única de la lista nacida en la década de 1990, para ser más exactos en 1991, en Etiopía. Se mudó a los EE.UU. para estudiar primero en Harvard, luego en la University of Cambridge y, finalmente, obtener su doctorado en ciencias de la computación en Cornell University, con una tesis titulada “Designing Algorithms for social good” (Abebe, 2019).

Fue cofundadora de Black in AI y del Mechanism Design for Social Good, dedicando su labor académica y de campo a promover la equidad mediante la aplicación de algoritmos y la incorporación de aquella en estos: diseñó métodos algorítmicos y marcos para entender y mitigar inequidades y apoyar intervenciones orientadas a generar oportunidades para las poblaciones postergadas o vulnerables.

Conclusiones

Además de mostrar que las mujeres siempre han jugado un papel importante en el plano de la IA, incluso desde sus orígenes incipientes, el listado nos muestra desigualdades que acompañan a la de género dentro de espacio de la IA y desde sus orígenes, creando un espacio de interseccionalidad evidente.

Al analizar sus nacionalidades de nacimiento, hallamos nueve estadounidenses, dos británicas, dos alemanas y dos etíopes, y una persona por cada uno de los siguientes países: Checoslovaquia (hoy Eslovaquia), China, Corea, Ghana e Israel. Cinco de ellas son africanas/afroamericanas (Gladys Brown West, Margaret Hamilton, Timnit Gebru Rediet Abebe y Joy Buolamwini) y dos tienen ascendencia asiática directa (Fei Fei-Li y Yejin Choi). No hay en la lista ninguna mujer latinoamericana ni del mundo árabe.

De las 11 mujeres nacidas fuera de los EE.UU., las dos británicas y una alemana (Katharina Morik) hicieron sus carreras profesionales en sus países de origen, y la otra alemana (Cordelia Schmid) migró con destino a Francia. Las restantes se trasladaron para hacer sus carreras profesionales en el país norteamericano, dos llegaron allí como estudiantes (Ruzena Bajcsy y Rediet Abebe) y una como refugiada (Timnit Gebru). Esto implica que de las 20 mujeres listadas, 8 fueron migrantes o refugiadas.

Los pocos reportes actuales que existen con datos oficiales sobre diversidad en IA son relativamente recientes, y sus métricas no siempre son un buen reflejo de lo que se busca medir (el índice de la UNESCO al que mencionamos en la introducción, por ejemplo, utiliza datos de Linkedin, que no son capaces de expresar un panorama integral de lo que ocurre en el campo) pero, a pesar de esas falencias, todo indica que la postergación que viven las mujeres en la ciencia se replica, e incluso se ve agravada, en el campo de la IA, e incluye rasgos interseccionales, especialmente étnicos.

Volver a encontrarse con la labor de pioneras y lideresas en el área es solo un ejercicio de reconocimiento de sus aportes a la IA contemporánea, pero también una demostración de su postergación histórica y de los esfuerzos que deben hacer para lograr reconocimiento.

La lista de 20 mujeres con la que trabajamos es apenas la punta de un iceberg que incluye a muchas otras mujeres postergadas de las que nunca llegaremos a saber, porque justamente se les cerraron las puertas de ingreso al campo o no se les permitió hacer valer plenamente sus capacidades. Más aún, es una lista a la que le faltan muchos otros nombres que tuvimos que excluir por motivos de formato, pero que merecen el mismo reconocimiento, tales como Martha Pollack (1958, IA para asistencia cognitiva [intelligent cognitive orthotics]), Claudia Eckert (1959, ciberseguridad), Daniela Rus (robótica+IA y robótica distribuida), Rineke Verbrugge (1965, lógicas para sistemas multi-agente y modelos computacionales de cognición social/teoría de la mente), Maarja Kruusmaa (robótica autónoma y bioinspirada), Kate Crawford (1972) (implicaciones sociales, políticas y éticas de la IA); Nicola Dell (IA centrada en las personas, tecnología  más segura y equitativa, especialmente para comunidades subatendidas o en riesgo y tecnología para sobrevivientes de violencia de pareja), Kate Devlin (robótica social, intimidad y sexualidad), Kira Radinsky (1986, IA predictiva y machine learning aplicado) o Deborah Raji (1995, auditoría algorítmica y rendición de cuentas en IA), entre otras.

La primera mujer de nuestra lista cronológica, Ada Lovelace, no pudo ser miembro de la Royal Society Library debido a su condición de mujer, impidiéndole acceder directamente a la literatura científica de la época. La última, al hablar de que sería la primera profesora mujer y negra en el departamento de informática de University of California, expresó: “Voy a entrar en un espacio que no fue diseñado para mí.

La tecnología cambia rápido, los prejuicios dentro del ámbito científico, no.


Referencias

Abebe, R. (2019). Designing algorithms for social good (Doctoral dissertation, Cornell University). https://ecommons.cornell.edu/server/api/core/bitstreams/0154e72e-ec86-4622-bf4e-401e9c9a5eda/content

Bender, E.; Gebru, T.; McMillan-Major, A. y Shmitchell, S. (2020) On the Dangers of Stochastic Parrots: Can Language Models be Too Big?, Proceedings of the 2021 ACM Conference on Fairness, Accountability, and Transparency, 610-623. https://dl.acm.org/doi/epdf/10.1145/3442188.3445922

Breazeal, C. L. (2002). Designing sociable robots. The MIT Press.

Deng, J.; Dong, W.; Socher, R.; Li, L.-J.; Li, K. y Li, F.-F. (2009). ImageNet: a Large-Scale Hierarchical Image Database. Proceedings / CVPR, IEEE Computer Society Conference on Computer Vision and Pattern Recognition.

D’Ignazio, C. y Klein, L. (2020). Data Feminism. The MIT Press.

Pack Kaelbling, L.: Littman, M. y Moore, A. (1996). Reinforcement Learning: A Survey. Journal of Artificial Intelligence Research, (4), 237-285. https://www.jair.org/index.php/jair/article/view/10166/24110

Picard, R. (1997). Affective computing. The MIT Press.

Wang, H. y Schmid, C. (2013). Action recognition with improved trajectories. Proceedings of the IEEE International Conference on Computer Vision (ICCV), IEEE, 3551-3558. https://openaccess.thecvf.com/content_iccv_2013/papers/Wang_Action_Recognition_with_2013_ICCV_paper.pdf

 

Versión en inglés (EN) aquí